- febrero 26, 2026
- Clínica
¿Qué son las “moscas voladoras” y por qué aparecen en nuestra visión?
¿Alguna vez has mirado al cielo o a una pared blanca y has visto pequeñas manchitas que flotan, como si fueran mosquitas o hilitos transparentes? Intentas enfocarlas… y se escapan. Tranquilo: no estás imaginando cosas. Eso que ves se llama moscas voladoras o, en términos médicos, miodesopsias.
Dentro de nuestros ojos hay una sustancia gelatinosa y transparente llamada humor vítreo, que ocupa la mayor parte del interior del globo ocular. Cuando somos jóvenes, este gel es bastante uniforme. Pero con el paso del tiempo, al cumplir años, el vítreo empieza a volverse más líquido y puede formar pequeñas condensaciones o fibras.
Esas diminutas “imperfecciones” flotan dentro del ojo y, cuando la luz entra, proyectan una sombra sobre la retina. Lo que percibimos no son realmente las partículas en sí, sino su sombra. Por eso parecen moverse cuando movemos los ojos y por eso resulta tan difícil mirarlas directamente.
Te preguntarás: ¿Son normales?
En la gran mayoría de los casos, sí. Son muy frecuentes a partir de los 40 años y aún más en personas con miopía. También pueden aparecer después de una cirugía ocular o tras un golpe en el ojo.
De hecho, muchas veces están relacionadas con un proceso natural llamado desprendimiento posterior del vítreo, que, aunque suene alarmante, suele formar parte del envejecimiento normal del ojo.
La buena noticia es que, en la mayoría de las personas, el cerebro aprende a ignorarlas con el tiempo. Siguen ahí, pero dejamos de prestarles atención.
¿Cuándo conviene consultar con un especialista?
Aquí viene la parte importante. Aunque normalmente no son peligrosas, hay situaciones en las que sí debemos prestar atención:
- Si aparecen muchas de repente.
- Si se acompañan de destellos de luz (como pequeños flashes).
- Si notas una sombra oscura o una especie de cortina en tu campo visual
- Si percibes una disminución de visión.
Estos síntomas pueden indicar un problema en la retina, como un desgarro o un desprendimiento, que requiere valoración oftalmológica urgente.
En la mayoría de los casos no es necesario hacer nada. Solo cuando las moscas voladoras son muy abundantes y afectan de forma importante a la calidad de vida se pueden valorar opciones específicas, que siempre deben ser indicadas por un especialista.
Por lo tanto, las moscas voladoras son algo común y, casi siempre, inofensivo. Pero como ocurre con muchas cosas en salud visual, ante cualquier cambio brusco o duda, lo mejor es consultar con tu oftalmólogo. Tus ojos lo agradecerán.
