- febrero 19, 2026
- Clínica
¿Qué es el filtro de luz azul? ¿Realmente nos protege o es solo una moda?
En el mundo de la óptica existen distintos tipos de filtros en gafas graduadas y de sol, cada uno con una función específica: proteger, mejorar la visión, reducir molestias o aumentar el confort. En las gafas de vista pueden agregarse filtros como el de luz azul, tratamiento antirreflejante, filtro UV, Filtros para baja visión o terapéuticos. En las gafas de sol pueden ser filtro UV 100%, filtro polarizado, filtros de categoría (0 a 4), filtros monocromáticos, filtros degradados…
En los últimos años seguro que has oído hablar del filtro de luz azul, ya sea en móviles, ordenadores o en esas famosas gafas de luz azul que muchos influencers y celebridades llevan con estilo. Pero… ¿qué es realmente, para qué sirve y qué dice la ciencia al respecto?
No todos los filtros son necesarios para todo el mundo. Lejos de las modas pasajeras, lo ideal es realizar una evaluación visual personalizada, ya que el mejor filtro es el que se adapta a tus necesidades reales y no solo a la moda.
¿Qué es la luz azul?
La luz azul es una parte natural del espectro de luz visible. La recibimos del sol, pero también de las pantallas (teléfonos, tablets, ordenadores, televisores) y de muchas luces LED que usamos todos los días. A diferencia de otros tipos de luz, la azul tiene mayor energía y longitud de onda corta.
¿Para qué sirve un filtro de luz azul?
Un filtro de luz azul es una tecnología que reduce la cantidad de luz azul que llega a tus ojos. Puede estar incorporado en la pantalla misma o en unas gafas especiales con lentes que absorben esta luz.
Los fabricantes y muchas campañas de marketing afirman que estos filtros ayudan a:
- Reducir la fatiga visual digital (ojos cansados tras largas horas frente a pantallas).
- Mejorar la calidad del sueño, ya que la luz azul podría alterar ritmos circadianos.
- Proteger de posibles daños oculares a largo plazo.
¿Qué dice la evidencia científica?
Aunque la idea de proteger nuestros ojos suena bien, la evidencia científica es más matizada:
Algunos estudios han observado que las lentes con filtro de luz azul pueden reducir síntomas como sequedad, picor o cansancio visual en personas que pasan muchas horas frente a pantallas. Sin embargo, no todos los estudios muestran beneficios significativos, y a menudo estos efectos también se consiguen con buenos hábitos de descanso ocular.
Actualmente no hay evidencia sólida de que la luz azul de dispositivos cause daños irreversibles en la retina en condiciones normales de uso. La preocupación por “daños oculares graves” no está respaldada por estudios clínicos contundentes.
La luz azul sí tiene un rol biológico en la regulación del sueño. Exponerse a mucha luz azul en la noche puede dificultar conciliar el sueño. Puede ayudar con el confort visual y el sueño, pero no es una “cura” ni un protector milagroso contra todas las molestias oculares.
¿Qué hay de las gafas de luz azul de moda?
En redes sociales, muchas figuras públicas y celebridades han sido vistas usando gafas con filtro de luz azul. Esto ha convertido este accesorio en una tendencia más allá del uso médico o funcional.
La parte positiva es que ha dado un espacio de conversación al tema de la Salud Visual, lo cual puede motivar a las personas a cuidar sus ojos y consultar un especialista.
Por el contrario, también puede llegar sólo como una elección estética o tendencia sin aclarar sus límites reales. Algunos modelos baratos ofrecen poco o ningún beneficio real.
¿Qué hacer para cuidar tus ojos?
Más allá de depender únicamente de filtros o gafas, hay hábitos sencillos que verdaderamente ayudan:
- Regla 20-20-20: cada 20 min frente a la pantalla, mira algo a 6 metros de distancia durante 20 segundos.
- Parpadea con frecuencia: ayuda a mantener los ojos lubricados.
- Ajusta brillo y contraste: que la pantalla no sea excesivamente brillante en ambientes oscuros.
- Rutina antes de dormir: limita pantallas al menos 1 hora antes de acostarte.
En definitiva, el filtro de luz azul y las gafas especializadas pueden ofrecer beneficios moderados, especialmente para aliviar el cansancio visual o mejorar el sueño. Pero no son una panacea, y no sustituyen a buenos hábitos visuales ni a revisiones oftalmológicas regulares.
Desde Vista Felices, aconsejamos informarse bien y consultar a un profesional antes de invertir en productos costosos o creer en promesas exageradas.
